La Fuente del Jaguar: el paraíso escondido a solo dos horas de San Salvador de Jujuy
Selva, cascadas y una pileta natural que brilla como esmeralda: la Fuente del Jaguar es una joya del Parque Nacional Calilegua que te espera con paisajes únicos, frescura selvática y una caminata inolvidable.
La Fuente del Jaguar se ha convertido en uno de los destinos más cautivantes del norte argentino. Ubicada dentro del Parque Nacional Calilegua, a tan solo 115 km de San Salvador de Jujuy por la Ruta Nacional 34, este rincón natural deslumbra por su belleza selvática y su acceso relativamente sencillo. Desde el pueblo de San Francisco, se puede iniciar una caminata guiada de aproximadamente tres horas, atravesando senderos que serpentean entre la vegetación exuberante de las yungas jujeñas.
La cascada, escondida entre rocas y rodeada de un entorno selvático, desemboca en una poza de aguas cristalinas con matices verdes que parecen sacadas de una postal caribeña. El momento ideal para visitarla es al mediodía, cuando los rayos del sol penetran la quebrada y se reflejan en la pileta natural, generando un espectáculo visual único. Este paraíso alcanza su máximo esplendor en verano y otoño, cuando la selva se viste de verdes intensos gracias a la abundancia de agua.
Además de disfrutar del baño refrescante en la poza, los visitantes pueden recorrer un sendero de 15 kilómetros que atraviesa paisajes imponentes, ideales para la fotografía de naturaleza. La excursión también permite explorar otros atractivos cercanos como el Pozo del Tapir, siguiendo el curso del río Jordán entre paredones majestuosos, y el Cañón de los Loros, donde altos acantilados cubiertos de vegetación conducen a un angosto desfiladero.
Durante el recorrido, es posible observar una gran variedad de flora y fauna típica de la selva de montaña, desde aves coloridas hasta especies vegetales únicas. La experiencia combina el turismo de aventura con la contemplación profunda del entorno, convirtiendo cada paso en una conexión íntima con la naturaleza. El contraste entre la frescura del agua y el calor del verano jujeño intensifica la sensación de alivio y plenitud.
Para acceder de forma segura, se recomienda contratar guías locales autorizados en San Francisco, ya que el camino presenta tramos resbaladizos y de dificultad media-alta. Es fundamental llevar calzado adecuado, protector solar y agua suficiente. Aunque no se permite acampar, la excursión puede realizarse en el día, convirtiéndose en una escapada perfecta para quienes buscan desconexión, belleza y aventura a pocos kilómetros de la capital jujeña.
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