Cómo nació la leyenda de la Locomotora Oliveras: la historia que nadie conoce
La boxeadora creció en la pobreza más cruda, sufrió violencia y fue traicionada por sus seres más queridos. Pero convirtió cada golpe en impulso. Fue campeona del mundo, récord Guinness y ejemplo de lucha para miles. Esta es su historia.
Alejandra "Locomotora" Oliveras nació en El Carmen, provincia de Jujuy, en condiciones de pobreza extrema. Desde muy joven tuvo el sueño de estudiar, pero la universidad le quedaba demasiado lejos y era inalcanzable. Su vida tomó un rumbo duro y dramático cuando, teniendo apenas 15 años, se enamoró de un hombre de 30 años y quedó embarazada.
Decidió mudarse con el, y allí conoció la verdadera cara del monstruo: la relación se tornó muy violenta: la gota que rebalsó el vaso fue cuando su pareja agredió a su bebé con apenas 10 días de vida. Esa fue la chispa que despertó su fuerza interior y se propuso defenderse a sí misma y a su bebé. Desde una humilde pieza, comenzó a entrenar boxeo sin descanso, transformándose en "La Locomotora".
Su carrera profesional arrancó en 2005 y rápidamente se destacó en el boxeo femenino mundial. Fue seis veces campeona mundial en distintas categorías -supergallo, pluma, ligero y superligero- y se convirtió en la primera mujer en la historia en ganar títulos mundiales en cuatro divisiones diferentes, un récord registrado en el libro Guinness.
La Locomotora Oliveras fue seis veces campeona mundial.
Uno de los episodios más duros fue descubrir que su esposo la había engañado con su propia hermana justo antes de pelear por el cinturón mundial en México. Pero lejos de derrumbarse, Alejandra ganó la pelea contra Jackie Nava y se coronó campeona mundial de peso supergallo, consolidando su leyenda.
Tras dejar el boxeo, dedicó su vida a ayudar a otros. Fundó gimnasios en Santa Fe, incluyendo uno gratuito para mujeres víctimas de violencia de género y niños vulnerables, donde el único requisito era que asistieran a la escuela. Además, trabajó en el Ministerio de Seguridad organizando eventos deportivos y se involucró en la política local.
Alejandra Oliveras falleció a los 47 años tras sufrir un accidente cerebrovascular isquémico (ACV). Aunque perdió la pelea más dura de su vida, su legado de lucha, valentía y compromiso social la inmortaliza como una verdadera campeona dentro y fuera del ring.
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